
02 Jun El potencial terapéutico de la música en la depresión: un análisis desde la neurociencia
La depresión es una de las afecciones de salud mental más comunes a nivel mundial, afectando a millones de personas y representando una de las principales causas de discapacidad. Aunque existen tratamientos farmacológicos y terapéuticos, un porcentaje significativo de pacientes no responde a las intervenciones convencionales, lo que hace urgente la búsqueda de nuevas alternativas.
Este innovador estudio, publicado el pasado año 2024, se llevó a cabo en una muestra de 23 personas (nacionalidad china y diagnosticadas con trastorno depresivo mayor resistente al tratamiento). Su objetivo era investigar cómo la escucha de música podía influir enlos mecanismos neuronales subyacentesdel cerebro para aliviar los síntomas depresivos.
La música, codificada en la corteza auditiva primaria, coordina la actividad neuronal y activa el circuito de recompensa, provocando respuestas emocionales. En esta investigación se utilizaron dos obras clásicas que podían evocar emociones distintas: la sinfonía núm. 6 de Tchaikovsky (tristeza) y el tercer movimiento de la sinfonía núm. 7 de Beethoven (alegría y entusiasmo).
Para las medidas se tomaron registros intracraneales (con implantación de electrodos) en dos áreas clave del cerebro relacionadas con la recompensa (núcleo accumbens, NAc)y la regulación emocional (bed nucleus of the stria terminalis, BNST), así como las señales EEG de la corteza auditiva a través del cuero cabelludo.
- El BNST o núcleo ventral del estriado terminal es una estructura cerebral del sistema límbico que forma parte de la amígdala extendida. Se encuentra en la profundidad del lóbulo frontal, justo por encima del quiasma óptico. Este núcleo actúa como un centro clave en la percepción y respuesta a amenazas de carácter sostenido o difuso, regulando estados como la ansiedad y la tensión emocional, y facilitando respuestas fisiológicas y conductuales adaptativas ante situaciones de estrés o peligro.

doi:10.1038/npp.2015.185
El estudio se complementó con evaluaciones subjetivas, antes y después de cada sesión, mediante escalas visuales analógicas (VAS) relacionadas con la depresión, la ansiedad y el disfrute musical.
Del análisis de los resultados se obtuvieron las siguientes conclusiones:
- La música generó sincronización en las oscilaciones neuronales, iniciando con oscilaciones theta en la corteza auditiva, que inducían oscilaciones gamma en el BNST y NAc.
- La estimulación auditiva, mediante la sincronización de estas ondas cerebrales, promovió respuestas antidepresivas en los pacientes.
- Los pacientes que reportaron mayor disfrute de la música mostraron mayor activación de las áreas cerebrales implicadas en la recompensa y una mayor mejoría en síntomas depresivos.
- La sincronización neuronal y la percepción subjetiva de disfrute musical fueron factores cruciales para lograr efectos terapéuticos.
El estudio subraya que la estimulación auditiva que induce sincronización en las citadas áreas puede restaurar la comunicación neuronal en pacientes con depresión resistente. Además, los investigadores proponen que la capacidad de la corteza auditiva para acceder a las regiones de recompensa y regulación emocional es clave en el efecto terapéutico de la música.
Esta investigación abre nuevas posibilidades para terapias no invasivas, basadas en la modulación de la actividad cerebral a través de estímulos auditivos, ofreciendo esperanza en el tratamiento de la depresión resistente.
Imagen: Lv, Xin y otros.Cell Reports, Volumen 43, Número 8, 11447

No Comments