La Terapia de Entonación Melódica: Un enfoque eficaz para la afasia no fluente

La Terapia de Entonación Melódica: Un enfoque eficaz para la afasia no fluente

La afasia no fluente, aquella que afecta a la producción vocal pero no a la comprensión (también suele denominarse en ocasiones como afasia de Broca) es una condición devastadora que afecta a las personas que han sufrido un accidente cerebrovascular, dejando sus capacidades de comunicación severamente comprometidas.

Desde hace ya algunos años, ha podido comprobarse que la correcta aplicación de esta terapia puede ser un camino eficaz para recuperar y rehabilitar el lenguaje. Este enfoque de tratamiento se basa en la observación de que el hemisferio derecho (no dañado) puede realizar determinadas funciones imposibilitadas por el hemisferio izquierdo (dañado). Así, los pacientes con afasia no fluente pueden cantar palabras, pero no pueden expresarlas verbalmente.

En la década de 1970, el neurólogo Martin Albert y los terapeutas del habla Robert Sparks y Nancy Helm-Estabrooks advirtieron sobre las implicacionesterapéuticas de esta habilidad y desarrollaron la terapia de entonación melódica (TEM). Esta técnica se basa en cantar palabras y frases cortas (exagerar su prosodia) utilizando melodías simples, al mismo tiempo que los pacientes marcan rítmicamente cada sílaba con la mano izquierda, en principio con ayuda del terapeuta. Ello facilita el trabajo en la fluidez del habla, a la vez que se involucran (mediante el golpeteo rítmico) áreas no dañadas del cerebro, incrementándose la recuperación funcional del lenguaje.

Un estudio realizado por Schlaug y su equipo en el Beth Israel Deaconess Medical Center y Harvard Medical School mostró que los pacientes que participaron en la terapia de entonación melódica lograron articular más del doble de palabras apropiadas por minuto en respuesta a preguntas en comparación con aquellos que no recibieron tratamiento. Esta intervención ha demostrado no solo mejorar la fluidez del habla, sino también provocar cambios estructurales en las redes neuronales asociadas con la vocalización. Cuando se sigue la terapia durante unos meses, se observa que produce mejoras a largo plazo, al parecer, vinculadas a la creación y fortalecimiento de circuitos neuronales en el hemisferio derecho del cerebro.

La relevancia de esta terapia, aplicada en los tratamientos de Musicoterapia Neurológica (introducida y diseñada por Michael Thaut y sus colaboradores) ha crecido en las últimas dos décadas, respaldada por estudios de investigadores de distintos países que destacan los buenos resultados obtenidos.

Debido a que la terapia de entonación melódica parece ser eficaz al involucrar el hemisferio derecho, los investigadores supusieron que la estimulación eléctrica o magnética simultánea de esa región podría potenciar el poder de la terapia. Ello pudo comprobarse en dos estudios, realizados en Beth Israel Deaconess  y Harvard (2011), y en el Centro de Excelencia ARC en Trastornos de la Cognición (Sídney, 2014). Los investigadores estimularon el giro frontal inferior del hemisferio derecho, zona que ayuda a conectar sonidos con los movimientos orales, faciales y vocales que los producen, observando mejoras en la fluidez del habla al cabo de unas pocas sesiones.

Fotografía: Sonia Sánchez, musicoterapeuta, aplicando la técnica de entonación melódica con un paciente.

Ref.: William Forde Thompson y Gottfried Schlaug. In Concert: how music affects the brain. Scientific American, 2024.

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